Sobre mí
Jose Manuel Rico, arquitecto por la ETSAM (2015), con amplia experiencia en proyectos singulares de edificación residencial tanto en reforma como en obra nueva.
En muchas de estas obras, además de las labores propias de arquitecto de desarrollo de proyecto, diseño y definición del mismo y posterior dirección de obra, he formado parte de los trabajos de promoción inmobiliaria y de construction management, realizando la gestión administrativa de licencias y permisos, haciendo licitación de obras, contratando y trabajando de forma directa con los industriales y oficios, realizando el control presupuestario, de plazos y de correcta ejecución de las obras.
Esto me ha permitido desarrollar una conciencia precisa sobre las consecuencias de las decisiones de proyecto en fase de construcción, a nivel de costes reales, posibles dificultades e inconvenientes de ejecución y correcta coordinación de trabajos.
Además del desarrollo de proyectos de vivienda, tanto unifamiliar como colectiva, trabajo en reformas, rehabilitaciones y cambios de uso de locales y edificios, así como realizando labores de consultoría técnica.
Considero imprescindible y uno de los aspectos más satisfactorios de la profesión la comunicación fluida con los propietarios, que les permita tomar decisiones informadas y conseguir que sus expectativas se cumplan. Empezar el proceso de diseño y ayudarles a ir dando forma a sus ideas iniciales, realizar las preguntas necesarias para que no se quede ningún tema sin abordar y conseguir dar una jerarquía a los objetivos que se quieren conseguir, realizando las aportaciones necesarias para poder encajar todas las piezas dentro del presupuesto disponible.
Entiendo el desarrollo de los proyectos como un trabajo en equipo, en colaboración estrecha con los despachos de ingeniería que desarrollan instalaciones y estructuras cuando es necesario, con los paisajistas e interioristas, y con las empresas constructoras e industriales durante la construcción de la obra, aspecto éste último de importancia capital y que, si falla, puede echar por la borda todo el trabajo previo, siendo imprescindible un seguimiento exhaustivo de la ejecución en fase de dirección de obra y la constante resolución de dudas y problemas que puedan surgir.